Conducta en la Iglesia

La Conducta en la Casa de Dios

193  .....Ha habido un gran cambio, y no en el mejor sentido, sino en el peor, en los hábitos y costumbres de la gente con referencia al culto religioso.  Las cosas preciosas y sagradas que nos relacionan con Dios, están perdiendo rápidamente su influencia, y son rebajadas al nivel de las cosas comunes.  La reverencia que el pueblo tenia antiguamente por el santuario donde se encontraba con Dios en servicio sagrado, ha desaparecido mayormente......


Antes del culto


194  Cuando los adoradores entran en el lugar de reunión, deben hacerlo con decoro, pasando quedamente a sus asientos..... La conversación común, los cuchicheos y las risas no deben permitirse en la casa de culto, ni antes ni después del servicio....


Si algunos tienen que esperar unos minutos antes de que empiece la reunión, conserven un verdadero espíritu de devoción meditando silenciosamente, manteniendo el corazón elevado a Dios en oración, a fin de que el servicio sea de beneficio especial para su propio corazón y conduzca a la convicción y conversión de otras almas.  Deben recordar que los mensajeros celestiales están en la casa.  Todos hemos perdido mucha dulce comunión con Dios por nuestra inquietud, por no fomentar los momentos de reflexión y oración.... 


Si cuando la gente entra en la casa de culto tiene verdadera reverencia por el Señor y recuerda que está en su presencia,  una suave elocuencia en el silencio.  Las risas, las conversaciones y los cuchicheos que podrían no ser pecaminosos en un lugar de negocios comunes, no deben tolerarse en la casa donde se adora a Dios. 


Después del culto


196  Cuando se pronuncia la oración de despedida, todos deben permanecer quietos, como si temiesen perder la paz de Cristo.  Salgan todos sin desorden ni conversación, sintiendo que están en la presencia de Dios, que su ojo descansa sobre ellos y que deben obrar como si estuviesen en su presencia visible.  Nadie se detenga en los pasillos para conversar o charlar, cerrando así el paso a los demás...


Responsabilidad de los padres


197  Hermanos,.... cómo os conducís en la casa de Dios, y qué esfuerzos estáis haciendo por precepto y ejemplo para cultivar la reverencia en vuestros hijos?....   Vuestros hijos e hijas se corrompen por vuestro ejemplo y preceptos relajados;....

198 Es demasiado cierto que la reverencia por la casa de Dios ha llegado casi a extinguirse.  No se disciernen las cosas y los lugares sagrados, ni se aprecia lo santo y lo exaltado.

199 ....  Muchos de los que profesan ser hijos del Rey celestial....  necesitan que se les enseñe a conducirse en la casa de Dios.  Los padres no deben sólo enseñar, sino ordenar a sus hijos que entren en el santuario con seriedad y reverencia.


El gusto moral de los que adoran en el santo santuario de Dios debe ser elevado, refinado y santificado.  Esto se ha descuidado tristemente.  Su importancia se ha pasado por alto, y como resultado han prevalecido el desorden y la irreverencia, y Dios ha sido deshonrado.  Cuando los dirigentes de la iglesia, ministros y miembros, padres y madres, no tienen opiniones elevadas sobre el asunto, ¿qué se puede esperar de los niños inexpertos?  Con demasiada frecuencia se los encuentra en grupos, separados de los padres que debieran encargarse de ellos......

201 ....A causa de la irreverencia en la actitud, la indumentaria y el comportamiento, por falta de una disposición a adorarle, Dios ha apartado con frecuencia su rostro de aquellos que se habían congregado para rendirle culto.

Joyas de los Testimonios, Tomo 2, págs.  193 - 201